Es una de las preguntas más comunes: si tengo dinero de sobra cada mes, ¿lo uso para pagar una deuda o para invertirlo? La respuesta depende de dos números, el coste de la deuda y la rentabilidad que esperas, pero también de algo que no sale en una hoja de cálculo: el riesgo. Esta guía explica cómo ordenar las prioridades.
Amortizar una deuda es una inversión sin riesgo
Cada euro que usas para reducir una deuda deja de pagar intereses. Eso equivale a ganar una rentabilidad igual al tipo de interés de la deuda, y además con certeza: no depende de los mercados. Amortizar una deuda al 8 % es, en la práctica, una inversión que rinde un 8 % garantizado.
Esta tabla muestra cuánto crecen 10.000 € en diez años a distintos tipos. Sirve de referencia: amortizar una deuda a un tipo del X % equivale a ganar un X % garantizado.
| Tipo de interés | 10.000 € en 10 años a ese tipo | Ganancia |
|---|---|---|
| 3 % | 13.439 € | 3.439 € |
| 5 % | 16.289 € | 6.289 € |
| 8 % | 21.589 € | 11.589 € |
| 12 % | 31.058 € | 21.058 € |
| 20 % | 61.917 € | 51.917 € |
Una deuda al 20 % (como la que suelen tener algunas tarjetas) es un lastre que ninguna inversión razonable compensa de forma segura. Una deuda al 3 % es otra cosa: aquí sí cabe comparar con lo que podrías ganar, aunque con la diferencia de que la inversión no está garantizada.
Compara con la TAE, no con el TIN
Según Finanzas para todos, al comparar préstamos y créditos hay que usar siempre la TAE. El TIN es solo el tipo de interés; la TAE incluye también gastos y comisiones, y por eso es el indicador más adecuado. Hay dos matices. Compara TAE solo entre préstamos con el mismo plazo. Y en los de tipo variable, la TAE es teórica, porque no se conoce cómo evolucionará el tipo. Una financiación «sin intereses» tampoco es gratuita si lleva comisiones u otros gastos.
Un orden razonable
No hay una receta única, pero este orden evita los errores más caros:
- Primero, un colchón mínimo. La misma entidad recuerda que conviene tener entre tres y seis meses de gastos para no recurrir a préstamos o tarjetas cuando los intereses pesan más. Aunque aún no tengas el fondo completo, un primer colchón evita que un imprevisto te lleve a una deuda cara. Consulta la guía sobre el fondo de emergencia.
- Después, las deudas caras. Tarjetas revolving, créditos rápidos y descubiertos suelen tener intereses muy superiores a cualquier rentabilidad prudente.
- Las deudas de coste medio. Entre un 5 % y un 8 % (cifras orientativas), la decisión depende de tu tolerancia al riesgo: amortizar da una rentabilidad cierta; invertir ofrece una rentabilidad esperada mayor pero incierta.
- Las deudas baratas, como una hipótesis a un tipo bajo, se pueden mantener mientras inviertes, si estás cómodo con ello.
El límite del endeudamiento
Finanzas para todos indica que los pagos mensuales de deudas (hipoteca, préstamos y tarjetas) no deberían superar el 40 % de los ingresos mensuales, y que algunos expertos fijan el límite en el 35 %. Si estás por encima, la prioridad es reducir esa carga antes que cualquier otra cosa.
Lo que no se ve en la hoja de cálculo
Tres factores cambian la decisión aunque los números parezcan claros:
- El riesgo. El tipo de la deuda es seguro y la rentabilidad de una inversión, no. Las dos cifras no son comparables sin ajustar por ese riesgo.
- La liquidez. El dinero que amortizas no se puede recuperar, mientras que el invertido sí, aunque con fluctuaciones. Un buen colchón compensa esa diferencia.
- La tranquilidad. Para algunas personas, no tener deudas vale más que una pequeña diferencia de rentabilidad.
Cómo calcularlo con tus datos
Comparar dos escenarios es sencillo con la calculadora de interés compuesto: calcula cuánto habría crecido una cantidad a la rentabilidad que esperas y cuánto habrías evitado pagar en intereses. Si la deuda es mucho más cara, la elección es clara. Si son parecidas, decide el riesgo y la tranquilidad. Y recuerda que la inflación reduce el peso real de una deuda a tipo fijo con el tiempo, un efecto que conviene tener en cuenta.
Contenido informativo. Esta guía no es asesoramiento financiero personalizado: la decisión depende de tus condiciones y de tu situación.
Fuentes y lecturas
Lo que afirma esta guía se apoya en las referencias siguientes y en las matemáticas de las calculadoras. Así tratamos las fuentes.
- Finanzas para todos (Plan de Educación Financiera). «¿Cómo gestionar mis deudas?». finanzasparatodos.es
- Bodie, Z., Kane, A. y Marcus, A. J. Investments. McGraw-Hill (varias ediciones).
- Finanzas para todos (Plan de Educación Financiera). «Cuánto debe tener tu fondo de emergencia». finanzasparatodos.es
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