Imagina que recibes 12.000 € de una herencia, un bono o la venta de algo, y quieres invertirlos. ¿Los metes todos de una vez o los repartes en aportaciones mensuales durante un año? Es una pregunta con una respuesta matemática, una respuesta histórica y una respuesta psicológica, y conviene separarlas.
Dos situaciones que se confunden
Casi todo el mundo invierte «poco a poco» sin elegirlo: cobra un sueldo cada mes y aporta lo que ahorra. Eso no es una estrategia, es la forma natural de ahorrar y es perfectamente válida. La pregunta de esta guía solo se plantea cuando ya tienes una cantidad de golpe disponible y puedes decidir cuándo meterla.
Qué dice la matemática
Si se espera que los mercados suban en promedio, el dinero que espera fuera sin invertir pierde ese crecimiento esperado. Invertir todo de una vez te expone antes; repartirlo en el tiempo deja una parte en efectivo durante meses. Un ejemplo con 12.000 €, con una rentabilidad constante a lo largo de un año (el dinero sin invertir se supone que no rinde):
| Rentabilidad del año | Todo al principio | Poco a poco (1.000 € al mes) | Diferencia a favor de invertir de golpe |
|---|---|---|---|
| −10 % | 10.800 € | 11.340 € | −540 € |
| 0 % | 12.000 € | 12.000 € | 0 € |
| 5 % | 12.600 € | 12.323 € | +277 € |
| 10 % | 13.200 € | 12.641 € | +559 € |
| 15 % | 13.800 € | 12.954 € | +846 € |
La tabla enseña dos cosas. Cuando el mercado sube, invertir de golpe gana, y por más cuanto mayor es la subida. Cuando el mercado cae, repartirlo en el tiempo sale mejor. Como nadie sabe de antemano qué ocurrirá, la pregunta es qué pasa de media.
Qué dice la historia
Un estudio de Vanguard de 2012 analizó esta cuestión con datos de Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Comparó invertir de golpe con repartir la inversión en doce meses, con una cartera de un 60 % en renta variable y un 40 % en bonos. La inversión de golpe obtuvo mejor resultado en torno a dos de cada tres periodos analizados: el 67 % en Estados Unidos, el 67 % en el Reino Unido y el 66 % en Australia. Los autores concluyeron que, si estás cómodo con el riesgo de la cartera objetivo, la opción prudente es invertir de golpe cuanto antes, y que repartir las aportaciones puede tener sentido para quien quiere sobre todo limitar el riesgo de lamentarse si el mercado cae justo después.
Es un resultado probabilístico: en uno de cada tres periodos, repartir fue mejor. No dice que invertir de golpe sea mejor siempre, ni que vaya a serlo en el futuro.
Lo que pone el comportamiento
Aquí es donde la respuesta cambia de persona a persona. Repartir las aportaciones es una herramienta emocional más que matemática: reduce la probabilidad de la peor sensación posible, haber invertido todo el día antes de una caída. Quien sabe que una caída del 20 % justo después de invertir le haría vender por pánico puede salir ganando con la estrategia que, estadísticamente, rinde algo menos pero que sí es capaz de mantener.
Cómo decidir
- Si tienes un plan escrito y toleras las caídas, invertir de golpe encaja con la evidencia histórica.
- Si te preocupa mucho el arrepentimiento, repartir en un plazo corto (de tres a doce meses) es una forma razonable de reducirlo. No lo alargues demasiado: cuanto más tiempo en efectivo, más rentabilidad esperada pierdes.
- Si la cantidad es grande en relación con tu patrimonio, el riesgo de equivocarte pesa más y repartir tiene más sentido.
- Si vas a necesitar el dinero pronto, quizá no deba ir a una cartera con riesgo.
Mientras decides, no lo dejes sin plan
Sea cual sea la opción, decide el plazo antes de empezar y automatiza las aportaciones, para que no dependan de tu estado de ánimo cada mes. Y no mezcles esto con tu fondo de emergencia, que va aparte, como explica la guía correspondiente.
Si aportas cada mes, no tienes dilema
Para quien ahorra de su sueldo, lo relevante no es esta pregunta, sino la constancia: aportar siempre, sin intentar adivinar el momento. Las calculadoras de interés compuesto y de objetivo de ahorro te muestran el efecto de esa regularidad, y el simulador cómo cambian los resultados con distintos escenarios de mercado.
Contenido educativo. Los resultados históricos no garantizan resultados futuros y no constituyen una recomendación de inversión.
Fuentes y lecturas
Lo que afirma esta guía se apoya en las referencias siguientes y en las matemáticas de las calculadoras. Así tratamos las fuentes.
- Shtekhman, A., Tasopoulos, C. y Wimmer, B. (2012). «Dollar-cost averaging just means taking risk later». Vanguard Research, julio de 2012.
- Bodie, Z., Kane, A. y Marcus, A. J. Investments. McGraw-Hill (varias ediciones).
- Finanzas para todos (Plan de Educación Financiera). «Los 3 pasos para tomar decisiones de inversión». finanzasparatodos.es
Pruébalo con tus datos
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